¿QUÉ PUEDO HACER SI MI HIJO NO COME?

Comer les da a los niños energía para crecer y aprender, y el establecer hábitos alimentarios sanos se establecen en estas primeras etapas de la vida. Pero… ¿qué pasa si el niño no quiere comer? Es una de las conductas que más preocupan a los padres, que lo que coman no sea lo suficiente.

Los niños están dotados del instinto de supervivencia y, si se le damos leche y otros alimentos que pueda comer, nunca estará desnutrido. Si su peso y su altura están dentro de las gráficas normativas que nos indican los pediatras, si está activo, no hay motivo para preocuparse, aunque se salte alguna comida o no se acabe todo lo que hay en el plato.

Pero si nunca tiene hambre,… ¿qué se puede hacer?

  1. Respeta sus gustos. Le podemos decir que está muy buena la comida, pero ese es nuestro juicio, el suyo puede ser diferente. Por lo que puede que se lo coma porque lo dice mama y, entonces niega sus propios gustos, o no se lo come porque de verdad no le gusta, y en ese momento niega a mamá. Tenemos que pensar que a nosotros tampoco nos gusta todo, y por tanto, a ellos tampoco. Lo que hay que trabajar en esta situación, es habituarle a que lo prueben, y luego digan si les gusta o no, dándole libertad para que expresen el rechazo a ese tipo de comida. El momento de la comida debe de ser un momento tranquilo y para disfrutar y no un momento de tensión. Los pediatras dicen que ningún alimento es indispensable, ya que pueden obtener de otras fuentes, como por ejemplo si no le gusta la verdura puede comer fruta, ya que lo importante en este caso es ofrecerle alimentos sanos y que coma a gusto. Si un alimento no le gusta lo descartaremos por un tiempo y más adelante se lo volveremos a ofrecer.
  2. No insistas para que coma, ya que a lo largo puede llevar a un desorden alimentario. Si hablan se les puede preguntar cuando quieren, antes de servir la comida. Si es una ración pequeña y se la acaba le preguntaremos si quiere más. Un niño de 1 a 3 años necesita unas 1000 calorías, lo cual serían dos cucharadas de vegetales y el tamaño de su palma de carne. Y u plátano y media taza de fresas cumple con la cantidad de fruta que se sugiere que coman cada día. 
  3. No confundas la comida con el cariño. Muchas madres, padres, abuelos, dicen la típica frase de… “si no comes, no te quiero”, o “si no comes, me pondré triste”. Por lo que se le está transmitiendo al niño el mensaje de que tiene que comer pon nosotros y no porque tenga hambre. Pero igual que puede descubrir que si come tiene a la gente contenta, también puede no comer para hacer un desaire, convirtiéndose la comida en un chantaje.
  4. No realices promesas ni “intercambios”. También es típica la frase de… “si te lo comes todos, te doy…”, convirtiéndose en el premio el dulce o lo que venga después y no la comida, el alimento bueno, convirtiéndose en una obligación para él.
  5. No recurras a entretenimientos: la atención en la hora de la comida debe de ser en el alimento, degustarlo y transmitir al niño entusiasmo e interés, y no debería estar en cuánto come el niño o cómo come. Por lo tanto, no deberíamos de distraerlo, en este momento, con juegos, cuentos, móviles,…Si no que debemos de intentar que él participe en la comida, que sea un momento divertido. Por ejemplo nos pueden ayudar a poner los ingredientes en la pizza o el queso o tomates en el plato, los palitos de zanahoria,…
  6. Espera a que tenga hambre.
  7. Presentar los platos de manera divertida.
  8.  Involucrarlo. Son muy pequeños para hacer con nosotros los menús semanales, pero si que pueden ir al supermercado con nosotros. Si son mayores les podemos decir que aguantes la lista de la compra o que decida que fruta cogemos, la verdura,… Podemos poner como hábito semanal el probar una fruta a la semana. A veces, a lo mejor, es necesario darle varias veces la misma comida para que se la acaben comiendo, o presentárselo de diferentes maneras. Hay pediatras que dicen que se lo demos 10 veces el mismo alimento antes de pasar a otro.
  9. Llévalo al lugar de origen. Podéis ir a un pequeño huerto o granja a recolectar tomates, moras,…, una fabrica de queso,…, para que vea de donde viene la comida que está en su plato. A lo mejor, con menos de 3 años no llega a comprenderlo, pero le sirve de experiencia e inspiración para probar algo nuevo que a lo mejor de otra manera podría no estar interesado.
  10.  Da buen ejemplo. Recuerda que los niños aprenden con el ejemplo, si nos ven comiendo comida basura, dejaran de comer comida sana para comer la nuestra.

Si te todas maneras, aún así tenéis problemas para que vuestro hijo coma, no dudéis en contactar con nosotras para elaborar un plan. Estaremos encantadas de ayudaros.

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