MÉTODOS DE REEDUCACIÓN DEL HÁBITO DEL SUEÑO

Hace unos días os dejamos un post sobre el sueño infantil y cómo reeducar el hábito del sueño.

Y ahora os queremos dejar, para daros toda nuestra ayuda, tres métodos para reeducar el hábito del sueño y que seáis vosotros quienes decidáis cual se os acopla mejor a vosotros y vuestros hijos, sin olvidar nunca que la decisión final es vuestra, que os habéis marcado un objetivo, le estáis enseñando a dormir, que está aprendiendo que no le hemos abandonado por la noche, que le estamos educando y no castigando. Y sin olvidar que los lloros son la principal manera de comunicarse de los niños, por lo que usemos un método u otro van a aparecer, con lo que se puede complicar el proceso de reeducación, ya que nos dan ganas de cogerlo, consolarlo y esperar hasta que se duerma, pero hay que tener en cuenta nuestro objetivo y no abandonarlo.

En Ensenya´m estamos para asesoraros y acompañaros en este proceso, el cual sabemos que no es fácil.

a) MÉTODO ESTIVILL

Es casi el método más conocido, y tiene tantos seguidores como retractores.

Se trata de:

1- establecer un sitio, una hora (20.30) y una rutina (baño, cena y actividad tranquila).

2- elegir las cosas para dormir (muñeco, mantita, chupete,…).

3- colocar al niño en la cama con sus cosas para dormir.

4- despedirse tranquilamente.

5- salir de la habitación pase lo que pase.

6- si llora o arroja objetos: esperar al intervalo de tiempo y al regresar se recogerá, se colocará y se repite la frase y salir.

7- al entrar el llanto y las llamadas de atención subirán de tono.

8- cuando llegue el momento marcado por la tabla, el padre encargado entrará en la habitación y seguir el paso 4º.

9- días sucesivos repetir el proceso desde el 3º paso.

Si el niño sigue llorando
DÍA 1ª ESPERA 2ª ESPERA 3ª ESPERA MÁS ESPERAS
1 1 3 5 5
2 3 5 7 7
3 5 7 9 9
4 7 9 11 11
5 9 11 13 13
6 11 13 15 15
7 13 15 17 17

Es muy normal que aparezcan los lloros desde el momento en que salimos por la puerta, y que volverán a aparecer cuando al día siguiente volvamos a aplicar el método, llorando y gritando el doble para conseguir lo mismo, que sus papas vuelvan y duerman con él.

Otros recursos que suelen usar los niños pueden ser pedir agua, toser,…, pero hay que intentar ser fuertes y resistir a sus llamadas de atención, haciendo ejercicios de relajación en pareja ;).

B) MÉTODO DE APROXIMACIÓN

Consiste en introducir paulatinamente comportamientos encaminados a lograr que el niño duerma solo y recompensar cualquier conducta que se aproxime al objetivo.

Se suele usar cuando ha ocupado nuestra cama y/o siempre necesita a alguien a su lado para volverse a dormir.

Los pasos a seguir serían:

– mudanza y rutina: le decimos que ya es mayor y que va a aprender a dormir solo, puede participar en la  decoración de la habitación, elección de sábanas, dónde guardar el pijama, un muñeco sólo de dormir, …

Y para la rutina, jugar por la tarde en la habitación para que se vaya familiarizando con el ambiente, recoger, preparar el pijama e ir al baño, ponerse o ayudar a ponerse el pijama, recoger la ropa y ayudar a poner la mesa para cenar, sobre las 20.

 – primera noche: tras un rato se le dice “Ha llegado la hora de dormir. Como ya eres mayor, vas a dormir solo y en tu cama. Mamá y papá te van a enseñar”. Al principio alargará el tiempo de irse a la cama, intentando volver a dormir con sus padres, pero con tono tranquilo y firme le diremos que no, ya que nuestro objetivo será que duerma en su cama. Nos quedamos con él hasta que se duerma, en su habitación, sentados en una silla o mecedora cómoda, en los pies o cabecera de la cama, según la distribución de la habitación, pero en un lugar que ni nosotros ni ellos nos puedan tocar.

Cuando nos hable le diremos “Te estoy enseñando a dormir solo, cuando te hayas dormido, me iré de la habitación. Tu ya eres mayor”. La primera vez que se despierte irá a la habitación a buscaros, y es entonces cuando agradecemos mucho la comodidad de la silla, porque lo llevaremos de nuevo a la cama y nos volveremos a sentar hasta que se vuelva a dormir.

– 2º noche: el objetivo será que despierte en su cama por la mañana.

 – La silla sigue en el mismo sitio hasta que el niño haya interiorizado y aceptado esa posición y se duerma sin protestar. Entonces la situaremos un poco más lejos de la cama, como a mitad de cama y esperaremos a que se duerma.

La volveremos a mover cuando haya aceptado esa posición, hasta que la silla esté en la puerta de la habitación y luego en el pasillo para desaparecer, que nos vamos sin esperar a que se duerma. Si se levanta se le acompaña a la cama y se le dice la frase de siempre. Nos volvemos a sentar.

Premiar el comportamiento del niño siempre y cuando se despierte en su cama.

C) LA SUSURRADORA DE BEBÉS

Este método está a medio camin

o entre el apego y la disciplina.

En este método ser crea una rutina tranquilizante antes de llegar al cuarto, enseñándole a dormir sollo en su cama, por lo que se le fomenta la independencia, pero no se le deja llorar, siempre que llore se le coge en brazos y se le calma. Con este método no hay apoyos, como pueden ser los chupetes, pero si un objeto de consuelo, como un peluche. Y cuando veamos que está relajado y adormilado es cuando lo dejamos en la cama.

Los pasos serían:

PASO 1: preparar un entorno tranquilo.

PASO 2: tapar al niño.

PASO 3: sentarse con el niño unos minutos (cuento), darle un beso y acostarlo.

PASO 4: tranquilizarlo con palmaditas, un susurro “shhh”, “ahora a dormir”, “buenas noches”.

Repetir este paso cuando se despierte.

A modo de resumen y conclusiones os dejo estos puntos:

 Hay que actuar con coherencia, los papas deben aplicar las mismas normas y rutinas, siguiendo el mismo método y aplicarlo de la misma manera, para, de ese modo, crear una buena rutina, no haciendo excepciones para adaptar la rutina a las peticiones del niño; y no olvidar que los límites los establecen previamente los papas, no deciden los niños cuando se van a la cama, ni en que cama se acuestan.Las respuesta a sus demandas hará que repita o no comportamientos para obtener lo que quiere.

Si lloran se debe de acudir a calmarlos, pero sin encenderles las luces y con mucha tranquilidad, siendo muy importante la actitud de los padres, la cual debe denotar seguridad.

La relajación: es muy importante a hora de acostarse y los momento previos deben ser un periodo de calma. El baño y la lectura de un cuento ayudan al niño a relajarse.

Y no olvidar que es un aprendizaje, que se aprende mediante la repetición de rutinas, asociando momentos a objetos, lugares y momentos, y no es tarea de un día, ya que se aprende por repetición, haciendo que cuando hayan adquirido el hábito ese momento se convierta en el niño en un momento predecible y seguro, y los niños necesitan de esa seguridad para sentirse feliz.

LIBROS

Duérmete, niño” Cómo solucionar el problema del insomnio infantil. Dr. Eduard Estivill y Sylvia de Béjar.

Cuentos para antes de ir a dormir” Eduard Estivill y Montserrat Doménech.

Buenos hábitos y malos hábitos” Guías para padres, 21. Dr. John Pearce.

El sueño infantil” Guía práctica para enseñar a los niños a dormir bien. Siobhan Stirling.

Guía práctica para tener bebes felices y tranquilos”. Tracy Hoggy y Melinda Blau

Queremos hijos felices”. Silvia Álava.

 

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