TEA: señales y signos de alarma

Los trastornos del espectro autista (TEA) son una alteración en el desarrollo del niño y como tal están incluidos en los trastornos del neurodesarrollo.

Estas alteraciones se ven desde que el niño es muy pequeño, y pueden ser manifestaciones muy variables, con dificultades en la comunicación, el lenguaje, la capacidad de relacionarse con otras personas y la variedad de intereses o juegos. Pero todas las personas con TEA comparten déficits en comunicación e interacción social, así como en patrones repetitivos y restringidos de conductas, actividades e intereses. Lo que varía es en el cómo se manifiesta, donde podemos ver casos más leves y otros más graves.

¿Cuál es el desarrollo típico de los niños normotipo?
Partiendo de la base que cada niño es diferente, si que debemos conocer que hay unas edades críticas para el desarrollo social y del lenguaje. Por ejemplo:

– A los 9 meses: ya juega con los adultos, les muestra objetos, dice adiós,…
– A los 10 meses: empieza a señalar para pedir.
– A los 12 meses: aparecen las primeras palabras con significado. Estas primeras palabras suelen ser las más familiares, como papá, mamá, agua, pan,… Juega a juegos con roles y turnos.
– A los 18 meses: empieza a jugar con otros niños, pero le suele gustar más por solitario. Ya debería usar unas 20 palabras.
– A los 24 meses: juega con otros niños y combina palabras quiero pan, papá agua,… Sabe cuándo se le pide objetos de uso común.

Pero, ¿cuáles son los síntomas de los TEA?
Este trastorno no tiene un síntoma universal y específico, tampoco ningún rasgo físico (aunque a veces si pueden tener una cabeza más grande y es más frecuente en niños que en niñas). Aunque si que es cierto que las primeras manifestaciones de que algo no va bien aparecen al rededor de un año, y se observan en el área social y comunicativa.

Sueles ser niños:

poco interesados en estímulos sociales, prefieren jugar solos, no suelen sonreír ni mostrar afecto, así como tampoco suelen responder a las preguntas de los otros. Tampoco suelen mirar a los ojos de las personas que tienen cerca.

tienen unas rutinas muy estrictas, y cuando se le saca de esta se suele enfadar, por lo que tienen más rabietas que otros niños.

aparecen dificultades en el juego, sobretodo el simbólico.

su lenguaje está retrasado, pudiendo aparecer ecolalias, un tono diferente,…

sus movimientos son repetidos y estereotipados.

su comunicación es básicamente para pedir y cubrir sus necesidades y no para compartir.

usan muy pocos gestos.

Entonces,…¿cuáles son las señales de alarma?

las señales inmediatas son:

  1. no balbucea ni hace gestos, como señalar o decir adiós, antes de los 12 meses.
  2. no dice palabras sencillas a los 18meses.
  3. no dice frases espontáneas de dos palabras a los 24 meses.
  4. cualquier perdida de habilidades del lenguaje o nivel social a cualquier edad.
  5. aversión al contacto físico.
  6. el llevarse cosas a la boca por exceso, como por ejemplo comida.

Antes de los 12 meses, las señales son:

  1. poca frecuencia en el uso de la mirada dirigida.
  2. no muestra anticipación cuando va a ser cogido.
  3. falta de interés en juegos interactivos simples.
  4. falta de sonrisa social.
  5. falta de ansiedad ante los extraños.

Después de los 12 meses:

  1. menor contacto ocular.
  2. no responde a su nombre.
  3. no señala para pedir algo.
  4. no muestra objetos.
  5. falta de interés en juegos interactivos simples.
  6. no mira hacia donde otros señalas.
  7. ausencia de imitación espontánea.
  8. ausencia de balbuceos social/comunicativo.

Y entre los 18-24 meses:

  1. no señala con el dedo sus intereses.
  2. dificultades para seguir la mirada del adulto.
  3. no mira hacia donde otros señalan.
  4. retraso en el desarrollo del lenguaje comprensivo y/o expresivo.
  5. falta de juego funcional con juguetes o presencia de formas repetitivas de juego con objetos.
  6. ausencia de juego simbólico.
  7. falta de interés en otros niños o hermanos.
  8. no suele mostrar objetos.
  9. no responde cuando se le llama.
  10. no mira ni repite gestos o acciones.
  11. pocas expresiones para compartir afecto positivo.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico se realiza a través de la observación de los criterios clínicos de los manuales del DSM-V o CIE-10, ya que no existe ninguna prueba médica que lo confirme. Pero si que es necesario realizar una exploración detallada, y que los pediatras de atención primaria lo deriven a los especialistas correspondientes.

Después de cumplir un año hay que ir al pediatra si no se comporta con un niño de un año, es decir:

no suele mirar a la cara.

tiene falta de expresiones alegres, es poco expresivo.

su tono de voz de atípico.

no muestra interés en dar cosas.

no responde a su nombre.

tiene falta de coordinación.

suele jugar con los mismos objetos, o repitiendo los mismos movimientos.

realiza movimientos repetidos con su cuerpo.

Y  ¿dónde debo de ir?

el pediatra cuando sospeche que en algún niño existe algún tipo de riesgos lo derivara a “Atención Temprana”, donde el equipo de allí hará una evaluación, valoración y todo lo que el niño necesite. PEro también se puede acudir a un centro privado para que atiendan o complementen la atención recibida.

Información extraída de www.familiaysalud.es

 

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